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Ángeles pasa por Rafaela

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La palabra es dibujar pero podría ser inventar-un-mundo-nuevo. Esa confusión feliz que se siente al aventurarse a otro idioma y de repente, descubrir que las palabras agrupan a las ideas de otra forma. Donde yo decía casa, ahora encuentro techo con jardín recién regado, cuando busco la bicicleta en su lugar aparece viento sobre dos redondeles. Ahora, lapiz es una linea que se derrama y miro el papel en busca de esas impresiones, los ojos -sin embargo- me cuentan algo distinto.

Angeles hace varias cosas con animo resuelto, siendo una gran activista que genera arte a una frecuencia sencilla y algo apresurada, intentando no acotarlo. Hace falta leer y estudiar mucho antes de sacar conclusiones y escribir esa teoria sobre lo que está pasando, también hacen falta muchas reuniones casi en todas las casas que sabemos para acercar la posibilidad a un grupo de amigos de ser algo más: ¿un movimiento? Quizás. Una duda mayuscula, el huir hacia adelante porque es divertido, la busqueda bruta como actitud zen.

Al dibujar muchos planos de colores lindos, la superficie desaparece y en su lugar uno descubre varias profundidades. Hacer un trazo como zambullirse a una pileta, en ambos casos todo termina mojado. ¡Hay que mirar los dibujos para conocerlos bien! Los dibujos irradian momentos únicos y nos recuerdan que todo lo hacemos tan sólo una vez. Desde entonces, los artistas somos buenos consejeros.

Leopoldo Estol

El Artista

Imperdible la lectura del libro El Artista de Alberto Laiseca, adaptación libre de la película del mismo nombre,

con dirección de Gastón Duprat y Mariano Cohn sobre el guión original de Andrés Duprat.

Transcribimos el texto final del libro, de León Ferrari quien también participó en el film

Hacer por León Ferrari

Hacer cosas confusas, intrincadas, escondidas, dentro de un espacio simple, como un dibujo en un rectángulo de papel, en un prisma de aire, en un cilindro; hacer cosas interiores, el contenido de un cuerpo, lo que se oculta bajo la piel, la confusión de los huesos y la sangre y los pensamientos; hacer formas puras como una verdad pero tachada, retorcerla, matarla con verdad y con otra cada vez más inestable, insegura; poner un cubo brillante en un día feliz y esconderlo con los terrores, el aburramiento y las borracheras; hacer la estratificación de nuestras sensaciones, de nuestros recuerdos, pero tomarlas en su origeny taparlos con otros días, semanas; que no se entienda nada; que no se encuentre aisladay limpia alguna miseria o algún amor o alguna forma clara, hacer este cuerpo lentamente, minuciosamente, un viejo olivo, un hormiguero, hacerlo de adentro para afuera, sumarle conviccciones simples que nos parecieron eternas y enredadas con las negociaciones, y las dudas, la incomunicación. Usar caualquier material y cualquier escuela, una recta pulida, un pedazo de altamira, un caño de plomo, una pesadilla. Empezar este trabajo cuando uno nace, clavar cuatro estacas como límites y allí todos los días ir tejiendo nuestra vida , convertida en un volumen, sin sacar nunca nada, ninguna de esas primeras formas que nos apasionaron, geniales, y que ahora escondemos; no sacar nada, ninguna de las cosas repugnantes que pudimos ayer muy satisfechos, dejarlas allí a todas y colocar a su lado las formas maravillosas que se me están ocurriendo ahora; no tener miedo, no pensar en la unidad; hacer la no unidad, a no pensar en eso, ni siquiera plantearlo; aprovechar los cambios de nuestra sensibilidad, las idas y las vueltas desde el nacimiento a la muerte, y dejarlas allí, como si fuera algo hecho por otro. Como si fuera hecho por varios hombres; o mejor, hacerlo entre varios: diez o quince mujeresy hombres gesticulando y girando en torno a esta Torre de Babel mientras cada uno agrega su invento, ese día de su vida, sin escuchar a nadiey enredándose con los figurativos, los concretos, los surrealistas, los informalistas y los pop, con los ingenuos y los angustiados, los felicesy los moribundos, cada uno con su verdad, segura y universal, tratando de meterla allí dentro, en esa Babel que todos hacen sin entenderse.

en El Artista de Alberto Laiseca

Publicado por schimmer en Thursday, December 30, 2010

a todos

A todos los que durante este año participaron junto a nosotros en Movidero,
de los cantos, los picnics y la casa rodante del cine,
de los dibujos, las pinturas y fotografías,
de nuestro jardín con las voces de los niños y los adultos,
de los ensayos teatrales y musicales,
de las conversaciones, los encuentros y los recorridos en bicicleta,
a todos los que aceptaron nuestros convites más diversos,
queremos expresarles los mejores deseos para el 2011

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Sobre la perdurable influencia de las Inmigraciones

Álvaro Navarro nos visitó en Agosto junto a Matilde Marín y nos envió sus impresiones de sobremesa

Argentina, como es sabido, recibió una muy importante corriente inmigratoria entre mediados del siglo XIX y mediados del siglo XX. Las escuelas de Argentina no son como las nuestras donde el profesor empieza corriendo lista por Abad, Álvarez, etc., terminando generalmente en Villegas, Zapata, Zuloaga o algo parecido; todos tienen algo en común: apellidos con origen hispánico.

En el caso de Argentina la cosa es más complicada: uno no sabe si está en Albania, Alemania, España, Francia, Croacia, Georgia, Grecia, Israel, Italia, Polonia, Rusia, Serbia, Siria, Turquía, etc.;  es como si todos se hubieran puesto de acuerdo para construir en éste país la torre de Babel. En general todos hablan Castellano, pero todavía es común encontrar personas mayores que continúan hablando únicamente el idioma de su país de origen.

Una parte importante de los inmigrantes originales permanecieron en la Ciudad de Buenos Aires, pero otros se establecieron en las ricas y feraces tierras del país, conformando pueblos o colonias más o menos cerradas, donde aún hoy en día siguen conservando las costumbres de sus países originarios, mezcladas eso sí con la cultura del asadito, el mate, el vino y el futbol. Hoy me referiré a las costumbres gastronómicas que se mantienen en una zona de la provincia de Santa Fe, localizada a unos 600 kilómetros al noroeste de Buenos Aires: el departamento Castellanos y su capital Rafaela, zona que visité hace pocos días.

Durante los primeros 50 años del siglo XIX estas tierras permanecieron prácticamente vírgenes siendo habitadas por comunidades nómades de pueblos originarios y en algunos casos por trabajadores en estancias propiedad de familias terratenientes de Buenos Aires. En 1881 contratan al señor Guillermo Lehmann para que promoviera el asentamiento de inmigrantes en la zona, haciendo uso de los contactos que tenía en el Piamonte italiano y en la zona fronteriza del sur de Suiza.

En pocos años y gracias a la inmigración, la zona creció, convirtiéndose en un importante polo económico, vinculado a la producción e industrialización de cereales, carnes y lácteos, fortalecida en los últimos años con la producción de Soja. Rafaela tiene hoy unos 100.000 habitantes, cuenta con pleno empleo y buenos servicios educativos y salud, comercio moderno, y bienestar que se puede observar en la afluencia de camionetas 4X4 o vehículos de alto valor, etc.; pero mantiene costumbres de ciudad rural y desde el punto de vista gastronómico muy cercanas a las del Piamonte italiano de sus primeros inmigrantes.

Una noche estuvimos cenando en el restaurante más popular y tradicional de la ciudad: Susana, que durante 3 horas estuvo lleno de gente y en algunos momentos con cola en la puerta esperando que hubiera un sitio disponible. La oferta para empezar comprende (todos los días) una amplia y variada mesa de antipastos, con por lo menos 40 diferentes para escoger. Estos comprenden salames de diferentes clases, jamón crudo, jamón cocido, carne secada al sol (bresaola) y morcilla, continúan con aceitunas en aceite de oliva, verduras de estación recubiertas en una mezcla de harina y huevo y fritas a continuación en aceite caliente, alcachofas, tortas rellenas de verdura, ensaladas de diferentes clases, etc. Cada comensal se dirige a este mostrador y puede repetir cuantas veces quiera, todo por el mismo precio.

Como segundo plato generalmente se consume una porción de pasta (hay diferentes tipos de pasta seca o fresca) acompañado con una de las salsas tradicionales de la cocina italiana (tomate, tomate y albahaca, putanesca, etc.) y para terminar una variedad de postres, donde el preferido es el panqueque con dulce de leche y una bocha de helado de crema. Susana cuenta con una atención impecable realizada por mozos con muchos años de experiencia, de esos que no apuntan la comanda y al final a cada cual le sirven lo que pidió sin equivocarse y sin dudarlo un minuto.

Otra noche fuimos invitados donde amigos a compartir el plato tradicional de la zona y del Piemonte: la bagna cauda; hecha con crema de leche, ajo, mantequilla, filetes de anchoa, perejil, pimienta, pan de campo cortado en trozos y vegetales muy frescos en porciones pequeñas (lechuga, espinaca, repollo, brócoli, coliflor, zanahoria, espárragos y alcachofas), que se consume en forma parecida a un fondue donde cada cual cocina un poco cada elemento en el caldo caliente, acompañándolo con un buen vino tinto.

Según Miguel Brascó, importante crítico gastronómico de Argentina, cuando los comensales no quieren más vegetales bañados en Bagna Cauda, se puede agregar a la misma pasta recién cocida, que se mezcla con la salsa y se pasa a cada comensal; si al final todavía queda salsa-pasta, se le agregan huevos bien batidos, que se cocinan brevemente y luego se comparten entre aquellos que todavía tengan espacio para continuar comiendo.

Para terminar, yo me pregunto: si estos descendientes de inmigrantes han sido capaces de conservar la cultura gastronómica de sus ancestros, ¿porque nosotros tenemos que estar buscando constantemente influencias gastronómicas de terceros países, en lugar de dedicarnos a utilizar y potenciar al máximo la cocina que nos legaron nuestros mayores, utilizando la cornucopia de productos que nos da nuestra tierra?

Buenos Aires, Agosto de 2010

La rueda de papel paró

Se fueron todas las obras. Ahora están en muchas manos por toda la  ciudad…dsc_0249

GRACIAS A TODOS!!!!



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